Este es el blog de los chicos/as de 3er año del colegio Inmaculada Concepción de María, de Buenos Aires. Y también de su profesora de Lengua y Literatura. Aquí iremos publicando algunos textos que por diferentes motivos queremos compartir, soltar, dar a conocer.
lunes, 4 de abril de 2016
Breves escrituras
Empezamos nuestros ejercicios de escritura 2016. Arrancamos ampliando un microrrelato de Fabián Vique, Esdrújula:Entró a mi vida como una ráfaga. Me ató a su alma como un arácnido. Se fue una tarde con el crepúsculo.
Matías es un chico que conocí hace dos años en la vereda de enfrente de mi casa. Entró a mi vida como una ráfaga. Me enamoró para luego marcharse con otra, y me ató a su alma como un arácnido. Hace mucho tiempo que no sé de él, y quisiera saber cómo se encuentra. Los padres se fueron a vivir a Acapulco, y su hermano mayor está esperando trillizos. Y cuando sus hijos puedan caminar, va a casarse y hacer que ellos lleven los anillos. En cambio, Matías se fue una tarde con el crepúsculo y aún lo sigo esperando.
La cajera de la panadería entró a mi vida como una ráfaga. Aquella tarde de domingo, vestida con ese uniforme tan sensual... Nos conocimos en la esquina de la panadería. Tras pasar tres años de novios, me ató a su alma como un arácnido. Nos amábamos tanto que tuvimos dos hijos llamados Gaspar y Laura. Se fue una tarde con el crepúsculo, y nos abandonó sin razón alguna.
Matías es un chico que conocí hace dos años en la vereda de enfrente de mi casa. Entró a mi vida como una ráfaga. Me enamoró para luego marcharse con otra, y me ató a su alma como un arácnido.
ResponderEliminarHace mucho tiempo que no sé de él, y quisiera saber cómo se encuentra. Los padres se fueron a vivir a Acapulco, y su hermano mayor está esperando trillizos. Y cuando sus hijos puedan caminar, va a casarse y hacer que ellos lleven los anillos.
En cambio, Matías se fue una tarde con el crepúsculo y aún lo sigo esperando.
Karen González, Sol Escobar y Flor Maturana
La cajera de la panadería entró a mi vida como una ráfaga. Aquella tarde de domingo, vestida con ese uniforme tan sensual...
ResponderEliminarNos conocimos en la esquina de la panadería. Tras pasar tres años de novios, me ató a su alma como un arácnido. Nos amábamos tanto que tuvimos dos hijos llamados Gaspar y Laura.
Se fue una tarde con el crepúsculo, y nos abandonó sin razón alguna.
Giuliana Vidoz, Julieta Monteguiaga