Leímos el cuento "Patrón", de Abelardo Castillo. Y no aguantamos un final tan cruel. Entonces decidimos que el hijo de Paula fue rescatado del abandono, sobrevivió, creció, y un día fue a buscar a su madre... ¿Vamos a poder "zafar" de la crueldad? ¿O esta historia no tiene otro final posible...?

El reencuentro
ResponderEliminarLuego de mucho tiempo, Pedro, el hijo de Antenor y Paula, descubrió el campo de sus padres biológicos, donde él había nacido. se aproximó a la puerta y golpeó.
-¿Hay alguien ahí? -preguntó, cuando se oyeron unos ruidos en el campo. Una mujer aún joven se aproximaba a Pedro.
-¿Sí?
-Me llamo Pedro y vine a buscar a mis padres.
-Me parece que está equivocado -respondió ella, Paula, con curiosidad. Había recuperado su expresión amable y sumisa.
-No, no estoy equivocado. ¿Usted se llama Paula?
-Sí. ¿Cómo sabe mi nombre? -respondió ella sorprendida.
-Lo sé porque usted es mi mamá.
Paula, emocionada, corrió a abrazar a Pedro. Mientas lo abrazaba, él agarró la pala que estaba detrás de sí y le pegó en la cabez. Luego se puso a recorrer el campo. su campo.
Allí encontró una lápida que decía "Antenor Solís".
Finalmente, había encontrado a sus padres.
(por Jesús Mouzo, Martín Álvarez y Nehuén Romero)
Narración grotesca. 3° Bachiller
ResponderEliminarLa vaca perdida.
En un monte de los Alpes estaban las vacas pastando, una de ellas era blanca como papel, con patas retorcidas y orejas de burro. Pedro, el pastor, la quería mucho, era su vaca preferida, pero un día, en un bosque olvidado al pie de las montañas, la vaca se perdió. Pedro desesperado abandonó su rebaño y la buscó durante años sin encontrarla, ya desfigurado, viejo y con sus ojos de sapo se quedó dormido para siempre.
Bastian López Vásquez.
Un final para el cuento del patrón?
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