Este es el blog de los chicos/as de 3er año del colegio Inmaculada Concepción de María, de Buenos Aires. Y también de su profesora de Lengua y Literatura. Aquí iremos publicando algunos textos que por diferentes motivos queremos compartir, soltar, dar a conocer.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Leímos textos de Silvina Ocampo
Leímos varios cuentos de Silvina Ocampo, algunos fantásticos, otros grotescos... pero todos exploran la relación entre una persona y un animal, el límite entre ser humano y ser animal. Compartimos acá los textos que nos inspiró esta gran escritora.
Su casa estaba llena de peceras, tenía muchas peceras móviles también, estas estaban repletas de peces, todos con colores alegres. De todos los que había, de todas las especies, a él solo le importaba uno que encontró en el río, el cual tenía colores muy intensos y ojos chuecos. Nunca nadie supo por qué le atraían estos animalitos. El predilecto se llamaba Oslo. Lo llevaba de allá para acá, cuando se bañaba, lo llevaba a la pecera que se encontraba en el baño, cuando dormía hacía lo mismo. No lo dejaba solo ni un minuto. Todos en el barrio hablaban de él y Oslo, incluso hasta lo llevaba a comer con él en restaurantes. Un día, la pecera del baño estaba sucia y por ello lo llevó con la móvil. En tanta vuelta de no saber donde apoyarlo, la pecera se cayó y un vidrio atravesó al pez. Lo ocurrido desencadenó una locura en el dueño que rompió todas las peceras y clavó vidrios en cada uno de los peces que tenía, luego de esto los comió y así fue que el dueño murió, tragando peces llenos de vidrio.
Comparto la propuesta de tu protagonista: tendría que haber más lugares para mascotas...¡no son compañeros increíbles de nuestras vidas! Por suerte para Sam encontró quien lo acompañara. Muy buena. Felicitaciones.
Nick, un hombre duro por fuera pero muy sensible por dentro de buen corazón, era robusto y siempre se vestía a la moda no importaba si era de su agrado. Se dedicaba al manejo de cuentas bancarias en el banco francés ubicado frente al parque Tais. El tenía una obsesión con “Sam” su perro, rubio y de aproximadamente 4 años de gran tamaño, su belleza se hacía notar cuando Nick lo llevaba a dar un paseo por el parque que tanto le gustaba y allí jugaban hasta el atardecer. Sam era muy cariñoso divertido y compañero además tenia buenos modales y respeto hacia su dueño. Nick lo llevaba siempre con él, no importaba donde fuese. Cuando entraba a su trabajo él sabía que al salir su perro lo estaría esperando para ir a dar un paseo por el parque. Los amigos de Nick le preguntaban si no pensaba formar una familia con hijos y una casa, y él siempre respondía que era feliz así como estaba, con su adorable perro. El problema apareció cuando Nick empezó a notar que no todo el mundo veía a su mascota como una persona más. Al alejarse de sus amigos no tenía nadie con quien salir que no sea Sam. En su barrio no existía lugar cerrado como bares, heladerias, etc donde se podía entrar con mascotas entonces decidió crear una página de Internet en el que exigía espacios públicos donde puedan entrar mascotas. Esto no dio resultado, Nick recibía en su página 1 visita cada 3 días. Un día normal en su puesto de trabajo se dió cuenta que había entrado una chica nueva al banco,”Priscila”, era una bella mujer de gran dedicación a su trabajo. En el descanso se acercó a ella y comenzaron una charla que duró tan solo 10 minutos pero parecieron horas. Nick le comentó sobre la página y su opinión sobre las mascotas, a ella le pareció una gran idea y contaba con un gran grupo de amigas que pensaban de la misma forma, así, Priscila difundió la información a través de su Facebook y Twitter que contaba con mas de 5000 seguidores y las visitas en la pagina de Nick crecieron inmejorablemente. Organizaron reuniones de numerosas personas que querían lo mismo, las que se transformaron en manifestaciones masivas para hacerse notar .Luego de dos semanas Nick recibió una carta la cual decía que debía asistir a una reunión sobre su pedido famoso en la Web. Allí luego de largas discusiones llegaron a un acuerdo. Los bares debían permitir el acceso de animales que estén “limpios” y que no sean molestos para el resto de las personas de lo contrario estarían en todo su derecho a negar el acceso. Nick se lo comentó a Priscila y lo publicó en su página ,esta polémica apareció rápidamente en los medios televisivos y finalmente mediante una votación general se descubrió que el 70% de las personas estaban de acuerdo con la decisión tomada. Nick y Priscila se conocieron aún más , paseaban junto a sus mascotas y tenían la idea de comenzar una relación en un futuro.
El día que se la entregaron era lunes. Al principio le pareció repugnante y solo le encontraba defectos y de manera obligada tuvo que aceptarla. No se imaginaba que dentro de dos días sería lo ultimo que tendría de ella. Cuando recibió el llamado de la policía, sus piernas se tensaron y su voz se quebró.Su madre había muerto en un accidente automovilístico. En el transcurso de los días en el barrio ya empezaba a correr el rumor de que el hombre no salía de la casa. La primera noche dejó que duerma a su lado. A la mañana siguiente se preocupó de que comiera su comida, y cuando terminó le acarició la cara por primera vez, notó que era suave y blanca como la nieve, sus ojos verdes y su naríz áspera. En ese momento empesó a tenerle cariño. Frunció el ceño al ver que su pelo no era tan brillante y pensó que podía estar enferma, llamó a un médico y le dijo: - Ella está enferma, creo que tiene friebre y vomita. Éste se dirigió a su domicilio y al llegar se la mostró. El doctor se le rió en la cara y empastilló al hombre. Antes de partir le dijo al hombre que llame a un veterinario y no a un médico. Herminio lo ignoró. Al final decidió por bañarla, pero Carlota, mientras la bañaba, terminó por arañarlo. Ella tenía la libertad de hacer lo que quisiera tanto dentro como afuera de la casa. Todas las mañanas cuando se levantaba Herminio la veía sucia. Al cabo de unos dias estaba mas hinchada y comía más de lo normal. Un día de estos en los que ella salía, llegó a casa muy cansada y se fué directamente a la cama, Herminio quiso preguntarle cómo estaba y eso fue lo que hizo en ese momento, al ver que no respondió, se hecho en la cama junto a ella abrazándola fuertemente. Ella respondió con un maullido de molestia. Él la dejo ir pero estaba preocupado porque ella no acostumbraba a hacer ese tipo de cosas. Al cabo de un tiempo, Carlota comenzó a actuar mucho mas extraño y él decidió llamar al veterinario. Éste le dijo que estaba embarazada y que dentro de poco iba a tener las crías. El día en que nacieron, él no les dió el cuidado que necesitaban y poco a poco fueron falleciendo una por una. Sólo le importaba Carlota. Decidió embalsamar los cuerpos y ponerlos en la entrada de su casa. Carlota se iba deteriorando poco a poco, ya casi no comía y rara vez salía de la cama de él. Herminio comenzó a tomar la leche de la gata ya que había leído que si la gata seguía teniendo la leche de su embarazo, podría enfermarse gravemente y morir. Carlota murió tres meses más tarde. Herminio decidió sucidarse dos semanas después.
Tino y su fiel amigo- Tino es un muchacho de 27 años con una vida muy peculiar, en la que no tuvo demasiados momentos buenos, mejor dicho no los tuvo. Tenia una vida muy sola y triste. En su adolescencia le costaba hacer amigos, o entablar una conversación con alguien, era muy tímido y tenia la autoestima muy baja, quería encajar en algún grupo y no podía, lo cuestionaban mucho por ser un "antisocial", su único contacto era con sus padres y nada mas. Integrante de una familia de clase baja, siempre soño tener un perro, un fiel amigo decia el, pero los presupuestos no se lo permitian. Un día un viajante amigo de su padre fanático del basquet le dejo su perro de regalo ya que no podía llevarlo siempre, un bloodhound llamado "Lebron". Tino cuando llega del colegio, como siempre va a su cuarto, y se acuesta. Es ahí cuando siente un golpe en su ventana, mira asustado, para ver de donde provenia ese curioso golpe, y ve un perro saltando. Inmediatamente se le dibujo una sonrisa en su rostro, es que ese perro era lo que el soñaba y quería. Un fiel amigo como lo titulaba el, alguien a quien poder hablarle sin vergüenza, que lo acompañe, alguien que no lo cuestione, alguien que le de amor y lo haga sentir uno mas, sin ser uno mas. Salio corriendo a acariciarlo, ve que tenía un collar con el nombre Lebrón, pronuncia su nombre y agitando una pelota se la tira, generando uno de los primeros contactos entre ellos. Se pasaron toda la tarde jugando, cuando va a la cocina ve una nota del papa que decía "yo se que vas a cuidar a tu fiel amigo, en la alacena hay comida, alimentalo". Hace lo que le dijo el papa y llegando la hora de la cena, le enseña a sentarse en la silla y pone la comida al lado de su plato. Finalizada la cena, lo lleva a su cuarto, lo hace subir a su cama y duerme con el tapados. Desde entonces el perro lo acompañaba al colegio, cuando salia lo esperaba afuera, como no podia entrar al burguer con el perro, lo hacia esperar afuera compraba y se iban a la plaza. El llevaba la comida de su perro en la mochila, un poco de agua, y le sacaba todo ahí para que coma con el. Y así de a poquito Tino dejo de ser un chico que no salia, y se la pasaba en su casa, siempre que salia con su perro, alguno se paraba a acariciarlo y el se ponía a hablar, hasta con chicas, algo que nunca se lo ubiese imaginando. Así fue creciendo con el al lado, término la secundaria lleno de amigos, y con novia. Lebrón se iba volviendo cada vez mas viejo, cuando se fue a vivir con su novia, Nadia, ya lejos de sus padres, dormían ellos 2 con Lebrón en el medio algo muy simpático y chistoso, no quería estar un segundo lejos de el. Un día saliendo muy feliz de trabajar, sale a la calle y ve que su fiel amigo, no lo estaba esperando, algo raro, rápidamente se va a su casa en su auto, abre la puerta grita desesperado su nombre y el no responde, va a su cuarto, y lo encuentra "durmiendo" es que eso parecía, cuando lo toca se da cuenta que estaba muerto. Si, ese perro que le cambio la vida, que le trajo amigos, una novia, y ganas de vivir, se habia ido, tan solo si todo durara para siempre, que feliz seguiría siendo Tino. Con la muerte de su perro, no se achicó, no volvió a ser el de antes. Siguió siendo la persona que su perro logro en el. Y hoy con 27 años, a 2 años de su muerte, en la puerta de su casa tiene pegada su chapa con su nombre y cada rincón de la casa con fotos de el. Ya no duerme con Lebrón entre su novia y el, pero si con un almohada para imaginarse que el sigue ahí.
Tranquilamente, relajado, con su piel morena y una gran altura , Alberto Sanchez apreciaba el paisaje de su estancia, mientras su mujer preparaba la cena. Alberto en su estancia tenía un ganado de vacas aproximadamente eran 20 dentro de ellas se encontraba una que era su favorita, el la había apodado como "Angus". Angus era obediente , imponente por su tamaño y por esto se gano el cariño de su patrón. Pero como todos sabemos a las vacas se las tiene que matar para poder producir la carne. Era tan grande el cariño de Alberto hacia Angus que el la quería más a la vaca que a su esposa. Lamentablemente Alberto y su mujer no tuvieron otra opción que matar a la vaca debido a que se encontraban con una escases de dinero importante. Alberto solamente pudo aguantar unos pocos días sin Angus , era tan inmenso el dolor que sentía el que decidió quitarse la vida. La mujer de Alberto no pudo hacer nada más que sufrir con ese dolor de la muerte de su marido de por vida.
Muy buena idea, me hubiera gustado conocer un poco más el vínculo entre Alberto y Angus, si la vestía, si salían a pasear, algo que le dé más exageración o monstruosidad a la relación. Y cuando la mujer sirvió la cena... ¿él sabía o no sabía a quién se estaba comiendo? ¿la mujer la cocinó un poco a propósito, por celos, o realmente no les quedaba otra? Es una idea potente para seguir desarrollando.
Cada mañana cuando despertaba me gustaba sentir la leve brisa de su respiración sobre mí pecho, me acuerdo esa noche de verano cuándo lo vi, de tras de ese vidrio empañado, algo me dijo que él me iba a traer paz, sus pequeñas patitas de alambre, sus piernas delgadas y con una forma única, su pelaje sedoso con colores cariocas, era lo qué me hacía amarlo cada vez más. Ni bien me despertaba cómo cualquier persona necesitaba comer, ir al baño, lavarme la cara, pero no... Eso, no me importaba, yo necesitaba ver si él estaba durmiendo bien, si respiraba normal, si no tenía frío, mí rutina diaria se basaba en él. No quería hacerlo enojar, le enojaba qué me distrajera con algo qué no sea él, estaba sin trabajo ya qué me dijo que no era algo bueno para mí y estar en casa era la mejor opción. Le gustaba sólo la comida qué compraba en el negocio del otro lado del pueblo, después de muchos minutos de viaje, yo iba hasta allí, sólo por él. Hasta qué me di cuenta que todo lo que le hacía bien a él me perjudicaba a mí en cualquier forma, cada vez más deudas, él me hacía mal, y todo ese amor qué yo sentía por él se terminó convirtiendo en odio. Fui a la tienda más cercana, vi un Revolver Rossi, era mí preferido desde chico, siempre quize comprar uno, lo compré, llegué a casa cansado de caminar tanto, tomé mí Rossi, la cargué y suavemente presioné el gatillo.
Entré a mi departamento sobre Rodriguez Peña una noche de abril, fresca pero agradable. Encontré la puerta entre abierta y pensé automáticamente en Ofelia. Seguramente había enloquecido otra vez. Tuve miedo de entrar, una bestia de esa magnitud, totalmente loca, es motivo de asustarse. Abri la puerta completamente y encontré leche sobre el piso. Algo grave había pasado. Por ahí algún vecino había denunciado la existencia de un animal no común en mi hogar y se la habían llevado. Tuve mucho mas miedo. Mis manos se tornaron frías como el hielo. Grité su nombre una, dos, diez veces pero nadie contestó. Empecé a recorrer el departamento. La sala de estar, nada, lo mismo en ña cocina y en el living. Nada, ningún rastro de mi querida Ofelia. Dolía no saber donde estaba. Luego descubrí que faltaban cosas, la computadora no estaba, mis cajones estaban abiertos, la casa revuelta. Fui al pequeño patio, al hogar de mi pequeño gran animal, y nada, su soga estaba cortada, a la fuerza, dónde estaba? No lo sabía. Grité otra vez. Nada. El baño, el último cuarto en el primer piso, pero ni un rastro de ella. Fui añ segundo piso y busqué rastro de ella en mi estudio, tampoco. Eñ único cuarto que quedaba era mo habitación. Me costó muchísimo abrir la puerta y entrar. Pero me costó mucho más el tener que procesar la imagen de mi única y mejor amiga que yacía sangrante en el piso, sus manchas negras sobre blanco con un gran agujero sangrante cerca de su pierna delantera derecha, sus ojos de dolor, pero que ya no veían nada. No supe que hacer, más que llorarle un largo rato. Horas. Tal vez días. No tengo idea a donde fue a parar, Roberto, la única persona en este mundo que sabia su existencia, se la llevó "a un lugar mejor" según él. Romina Marote, Antonella Sani.
Muy bien manejado el suspenso. ¿Qué bicho era? Si estuviera un poco más descripto se podrían ir al género fantástico (como un ANKUTO PILA, ¿recuerdan el cuento de Accame).
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarSu casa estaba llena de peceras, tenía muchas peceras móviles también, estas estaban repletas de peces, todos con colores alegres. De todos los que había, de todas las especies, a él solo le importaba uno que encontró en el río, el cual tenía colores muy intensos y ojos chuecos. Nunca nadie supo por qué le atraían estos animalitos. El predilecto se llamaba Oslo. Lo llevaba de allá para acá, cuando se bañaba, lo llevaba a la pecera que se encontraba en el baño, cuando dormía hacía lo mismo. No lo dejaba solo ni un minuto. Todos en el barrio hablaban de él y Oslo, incluso hasta lo llevaba a comer con él en restaurantes. Un día, la pecera del baño estaba sucia y por ello lo llevó con la móvil. En tanta vuelta de no saber donde apoyarlo, la pecera se cayó y un vidrio atravesó al pez. Lo ocurrido desencadenó una locura en el dueño que rompió todas las peceras y clavó vidrios en cada uno de los peces que tenía, luego de esto los comió y así fue que el dueño murió, tragando peces llenos de vidrio.
ResponderEliminarAnyelina Polanco y Laura Vazquez 3ro Bachiller
Muy buen cuento... felicitaciones a las autoras.
EliminarComparto la propuesta de tu protagonista: tendría que haber más lugares para mascotas...¡no son compañeros increíbles de nuestras vidas! Por suerte para Sam encontró quien lo acompañara. Muy buena. Felicitaciones.
EliminarMe pareció muy imaginativo. En cuanto al género, no sé si se dieron cuenta, se fueron al "grotesco", ¿vieron?
ResponderEliminarMi perro, una obsesión
ResponderEliminarNick, un hombre duro por fuera pero muy sensible por dentro de buen corazón, era robusto y siempre se vestía a la moda no importaba si era de su agrado. Se dedicaba al manejo de cuentas bancarias en el banco francés ubicado frente al parque Tais. El tenía una obsesión con “Sam” su perro, rubio y de aproximadamente 4 años de gran tamaño, su belleza se hacía notar cuando Nick lo llevaba a dar un paseo por el parque que tanto le gustaba y allí jugaban hasta el atardecer. Sam era muy cariñoso divertido y compañero además tenia buenos modales y respeto hacia su dueño. Nick lo llevaba siempre con él, no importaba donde fuese. Cuando entraba a su trabajo él sabía que al salir su perro lo estaría esperando para ir a dar un paseo por el parque. Los amigos de Nick le preguntaban si no pensaba formar una familia con hijos y una casa, y él siempre respondía que era feliz así como estaba, con su adorable perro. El problema apareció cuando Nick empezó a notar que no todo el mundo veía a su mascota como una persona más. Al alejarse de sus amigos no tenía nadie con quien salir que no sea Sam. En su barrio no existía lugar cerrado como bares, heladerias, etc donde se podía entrar con mascotas entonces decidió crear una página de Internet en el que exigía espacios públicos donde puedan entrar mascotas. Esto no dio resultado, Nick recibía en su página 1 visita cada 3 días.
Un día normal en su puesto de trabajo se dió cuenta que había entrado una chica nueva al banco,”Priscila”, era una bella mujer de gran dedicación a su trabajo. En el descanso se acercó a ella y comenzaron una charla que duró tan solo 10 minutos pero parecieron horas. Nick le comentó sobre la página y su opinión sobre las mascotas, a ella le pareció una gran idea y contaba con un gran grupo de amigas que pensaban de la misma forma, así, Priscila difundió la información a través de su Facebook y Twitter que contaba con mas de 5000 seguidores y las visitas en la pagina de Nick crecieron inmejorablemente. Organizaron reuniones de numerosas personas que querían lo mismo, las que se transformaron en manifestaciones masivas para hacerse notar .Luego de dos semanas Nick recibió una carta la cual decía que debía asistir a una reunión sobre su pedido famoso en la Web. Allí luego de largas discusiones llegaron a un acuerdo. Los bares debían permitir el acceso de animales que estén “limpios” y que no sean molestos para el resto de las personas de lo contrario estarían en todo su derecho a negar el acceso. Nick se lo comentó a Priscila y lo publicó en su página ,esta polémica apareció rápidamente en los medios televisivos y finalmente mediante una votación general se descubrió que el 70% de las personas estaban de acuerdo con la decisión tomada.
Nick y Priscila se conocieron aún más , paseaban junto a sus mascotas y tenían la idea de comenzar una relación en un futuro.
Facundo Mateos 3ero bachiller
Bien, Facundo. De los tres géneros que vimos (realista, fantástico, grotesco), ¿en qué género pensás que podría inscribirse tu historia?
EliminarEl día que se la entregaron era lunes. Al principio le pareció repugnante y solo le encontraba defectos y de manera obligada tuvo que aceptarla. No se imaginaba que dentro de dos días sería lo ultimo que tendría de ella.
ResponderEliminarCuando recibió el llamado de la policía, sus piernas se tensaron y su voz se quebró.Su madre había muerto en un accidente automovilístico. En el transcurso de los días en el barrio ya empezaba a correr el rumor de que el hombre no salía de la casa.
La primera noche dejó que duerma a su lado. A la mañana siguiente se preocupó de que comiera su comida, y cuando terminó le acarició la cara por primera vez, notó que era suave y blanca como la nieve, sus ojos verdes y su naríz áspera. En ese momento empesó a tenerle cariño. Frunció el ceño al ver que su pelo no era tan brillante y pensó que podía estar enferma, llamó a un médico y le dijo:
- Ella está enferma, creo que tiene friebre y vomita.
Éste se dirigió a su domicilio y al llegar se la mostró. El doctor se le rió en la cara y empastilló al hombre. Antes de partir le dijo al hombre que llame a un veterinario y no a un médico. Herminio lo ignoró.
Al final decidió por bañarla, pero Carlota, mientras la bañaba, terminó por arañarlo. Ella tenía la libertad de hacer lo que quisiera tanto dentro como afuera de la casa. Todas las mañanas cuando se levantaba Herminio la veía sucia. Al cabo de unos dias estaba mas hinchada y comía más de lo normal.
Un día de estos en los que ella salía, llegó a casa muy cansada y se fué directamente a la cama, Herminio quiso preguntarle cómo estaba y eso fue lo que hizo en ese momento, al ver que no respondió, se hecho en la cama junto a ella abrazándola fuertemente. Ella respondió con un maullido de molestia. Él la dejo ir pero estaba preocupado porque ella no acostumbraba a hacer ese tipo de cosas. Al cabo de un tiempo, Carlota comenzó a actuar mucho mas extraño y él decidió llamar al veterinario. Éste le dijo que estaba embarazada y que dentro de poco iba a tener las crías.
El día en que nacieron, él no les dió el cuidado que necesitaban y poco a poco fueron falleciendo una por una. Sólo le importaba Carlota. Decidió embalsamar los cuerpos y ponerlos en la entrada de su casa. Carlota se iba deteriorando poco a poco, ya casi no comía y rara vez salía de la cama de él.
Herminio comenzó a tomar la leche de la gata ya que había leído que si la gata seguía teniendo la leche de su embarazo, podría enfermarse gravemente y morir. Carlota murió tres meses más tarde.
Herminio decidió sucidarse dos semanas después.
Milagros Aguilera, Karina Almeida, Milena Araujo, Lucía Varela, Daiana Villalba 3ero Bachiller
¡Guau! ¡qué oscuridad, chicas! Realmente una relación obsesiva. Se inclina hacia lo grotesco por lo monstruoso, lo anormal, no por lo humorístico.
EliminarTino y su fiel amigo- Tino es un muchacho de 27 años con una vida muy peculiar, en la que no tuvo demasiados momentos buenos, mejor dicho no los tuvo. Tenia una vida muy sola y triste. En su adolescencia le costaba hacer amigos, o entablar una conversación con alguien, era muy tímido y tenia la autoestima muy baja, quería encajar en algún grupo y no podía, lo cuestionaban mucho por ser un "antisocial", su único contacto era con sus padres y nada mas. Integrante de una familia de clase baja, siempre soño tener un perro, un fiel amigo decia el, pero los presupuestos no se lo permitian. Un día un viajante amigo de su padre fanático del basquet le dejo su perro de regalo ya que no podía llevarlo siempre, un bloodhound llamado "Lebron". Tino cuando llega del colegio, como siempre va a su cuarto, y se acuesta. Es ahí cuando siente un golpe en su ventana, mira asustado, para ver de donde provenia ese curioso golpe, y ve un perro saltando. Inmediatamente se le dibujo una sonrisa en su rostro, es que ese perro era lo que el soñaba y quería. Un fiel amigo como lo titulaba el, alguien a quien poder hablarle sin vergüenza, que lo acompañe, alguien que no lo cuestione, alguien que le de amor y lo haga sentir uno mas, sin ser uno mas. Salio corriendo a acariciarlo, ve que tenía un collar con el nombre Lebrón, pronuncia su nombre y agitando una pelota se la tira, generando uno de los primeros contactos entre ellos. Se pasaron toda la tarde jugando, cuando va a la cocina ve una nota del papa que decía "yo se que vas a cuidar a tu fiel amigo, en la alacena hay comida, alimentalo". Hace lo que le dijo el papa y llegando la hora de la cena, le enseña a sentarse en la silla y pone la comida al lado de su plato. Finalizada la cena, lo lleva a su cuarto, lo hace subir a su cama y duerme con el tapados. Desde entonces el perro lo acompañaba al colegio, cuando salia lo esperaba afuera, como no podia entrar al burguer con el perro, lo hacia esperar afuera compraba y se iban a la plaza. El llevaba la comida de su perro en la mochila, un poco de agua, y le sacaba todo ahí para que coma con el. Y así de a poquito Tino dejo de ser un chico que no salia, y se la pasaba en su casa, siempre que salia con su perro, alguno se paraba a acariciarlo y el se ponía a hablar, hasta con chicas, algo que nunca se lo ubiese imaginando. Así fue creciendo con el al lado, término la secundaria lleno de amigos, y con novia. Lebrón se iba volviendo cada vez mas viejo, cuando se fue a vivir con su novia, Nadia, ya lejos de sus padres, dormían ellos 2 con Lebrón en el medio algo muy simpático y chistoso, no quería estar un segundo lejos de el. Un día saliendo muy feliz de trabajar, sale a la calle y ve que su fiel amigo, no lo estaba esperando, algo raro, rápidamente se va a su casa en su auto, abre la puerta grita desesperado su nombre y el no responde, va a su cuarto, y lo encuentra "durmiendo" es que eso parecía, cuando lo toca se da cuenta que estaba muerto. Si, ese perro que le cambio la vida, que le trajo amigos, una novia, y ganas de vivir, se habia ido, tan solo si todo durara para siempre, que feliz seguiría siendo Tino. Con la muerte de su perro, no se achicó, no volvió a ser el de antes. Siguió siendo la persona que su perro logro en el. Y hoy con 27 años, a 2 años de su muerte, en la puerta de su casa tiene pegada su chapa con su nombre y cada rincón de la casa con fotos de el. Ya no duerme con Lebrón entre su novia y el, pero si con un almohada para imaginarse que el sigue ahí.
ResponderEliminarBien, Joaquín. Veo que te inclinaste hacia el grotesco.
EliminarMe gustó mucho tu historia. Las mascotas son, muchas veces, la salvación de los hombres. Cuánto proyecto de amor... Te felicito. Besos.
EliminarProfe somos Juan Pablo Silva y Fernando Corvalan.
ResponderEliminarTranquilamente, relajado, con su piel morena y una gran altura , Alberto Sanchez apreciaba el paisaje de su estancia, mientras su mujer preparaba la cena. Alberto en su estancia tenía un ganado de vacas aproximadamente eran 20 dentro de ellas se encontraba una que era su favorita, el la había apodado como "Angus". Angus era obediente , imponente por su tamaño y por esto se gano el cariño de su patrón.
Pero como todos sabemos a las vacas se las tiene que matar para poder producir la carne. Era tan grande el cariño de Alberto hacia Angus que el la quería más a la vaca que a su esposa. Lamentablemente Alberto y su mujer no tuvieron otra opción que matar a la vaca debido a que se encontraban con una escases de dinero importante.
Alberto solamente pudo aguantar unos pocos días sin Angus , era tan inmenso el dolor que sentía el que decidió quitarse la vida.
La mujer de Alberto no pudo hacer nada más que sufrir con ese dolor de la muerte de su marido de por vida.
Muy buena idea, me hubiera gustado conocer un poco más el vínculo entre Alberto y Angus, si la vestía, si salían a pasear, algo que le dé más exageración o monstruosidad a la relación. Y cuando la mujer sirvió la cena... ¿él sabía o no sabía a quién se estaba comiendo? ¿la mujer la cocinó un poco a propósito, por celos, o realmente no les quedaba otra? Es una idea potente para seguir desarrollando.
EliminarCada mañana cuando despertaba me gustaba sentir la leve brisa de su respiración sobre mí pecho, me acuerdo esa noche de verano cuándo lo vi, de tras de ese vidrio empañado, algo me dijo que él me iba a traer paz, sus pequeñas patitas de alambre, sus piernas delgadas y con una forma única, su pelaje sedoso con colores cariocas, era lo qué me hacía amarlo cada vez más. Ni bien me despertaba cómo cualquier persona necesitaba comer, ir al baño, lavarme la cara, pero no... Eso, no me importaba, yo necesitaba ver si él estaba durmiendo bien, si respiraba normal, si no tenía frío, mí rutina diaria se basaba en él. No quería hacerlo enojar, le enojaba qué me distrajera con algo qué no sea él, estaba sin trabajo ya qué me dijo que no era algo bueno para mí y estar en casa era la mejor opción. Le gustaba sólo la comida qué compraba en el negocio del otro lado del pueblo, después de muchos minutos de viaje, yo iba hasta allí, sólo por él.
ResponderEliminarHasta qué me di cuenta que todo lo que le hacía bien a él me perjudicaba a mí en cualquier forma, cada vez más deudas, él me hacía mal, y todo ese amor qué yo sentía por él se terminó convirtiendo en odio.
Fui a la tienda más cercana, vi un Revolver Rossi, era mí preferido desde chico, siempre quize comprar uno, lo compré, llegué a casa cansado de caminar tanto, tomé mí Rossi, la cargué y suavemente presioné el gatillo.
Camil García y Mariné Lutwak
Faaaaaaa!!! Potente!!!!!!!
EliminarEntré a mi departamento sobre Rodriguez Peña una noche de abril, fresca pero agradable. Encontré la puerta entre abierta y pensé automáticamente en Ofelia. Seguramente había enloquecido otra vez.
ResponderEliminarTuve miedo de entrar, una bestia de esa magnitud, totalmente loca, es motivo de asustarse.
Abri la puerta completamente y encontré leche sobre el piso. Algo grave había pasado. Por ahí algún vecino había denunciado la existencia de un animal no común en mi hogar y se la habían llevado. Tuve mucho mas miedo.
Mis manos se tornaron frías como el hielo. Grité su nombre una, dos, diez veces pero nadie contestó. Empecé a recorrer el departamento. La sala de estar, nada, lo mismo en ña cocina y en el living. Nada, ningún rastro de mi querida Ofelia.
Dolía no saber donde estaba.
Luego descubrí que faltaban cosas, la computadora no estaba, mis cajones estaban abiertos, la casa revuelta. Fui al pequeño patio, al hogar de mi pequeño gran animal, y nada, su soga estaba cortada, a la fuerza, dónde estaba? No lo sabía.
Grité otra vez. Nada.
El baño, el último cuarto en el primer piso, pero ni un rastro de ella.
Fui añ segundo piso y busqué rastro de ella en mi estudio, tampoco. Eñ único cuarto que quedaba era mo habitación.
Me costó muchísimo abrir la puerta y entrar.
Pero me costó mucho más el tener que procesar la imagen de mi única y mejor amiga que yacía sangrante en el piso, sus manchas negras sobre blanco con un gran agujero sangrante cerca de su pierna delantera derecha, sus ojos de dolor, pero que ya no veían nada.
No supe que hacer, más que llorarle un largo rato. Horas. Tal vez días.
No tengo idea a donde fue a parar, Roberto, la única persona en este mundo que sabia su existencia, se la llevó "a un lugar mejor" según él.
Romina Marote, Antonella Sani.
Muy bien manejado el suspenso. ¿Qué bicho era? Si estuviera un poco más descripto se podrían ir al género fantástico (como un ANKUTO PILA, ¿recuerdan el cuento de Accame).
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